La batalla o debate sobre si es mejor afeitarse con una afeitadora eléctrica o con una cuchilla tradicional ha existido desde hace años.

Y, lo primero que habría que decir es que es una lucha absurda. Ambos métodos cumplen su función, tienen sus pros y contras y se adaptan mejor a cada persona dependiendo del perfil del usuario.

En esta pequeña guía, vamos a hablar un poco de las ventajas e inconvenientes de cada método y, lo ideal, sería poder probar ambos sistemas durante un tiempo y poder decidir qué sistema satisface mejor nuestras necesidades.

 

Afeitado Tradicional

Con afeitado tradicional, nos referimos al uso de maquinillas comunes, de las de toda la vida. Dentro de este método, habría varias variantes como el uso de maquinillas desechables, o maquinillas de cuchillas reemplazables más modernas. O incluso una modalidad últimamente en auge como es el afeitado clásico propiamente dicho o afeitado vintage, utilizando cuchillas tipo barbería y una extensa gama de accesorios y productos para completar el afeitado.

Pero en lo que se refiere a esta guía, no haremos distinción y nos referiremos en general al afeitado con cuchillas.

Pros

  • La principal ventaja, sin duda, es el apurado que se consigue. Aunque las máquinas eléctricas han mejorado muchísimo con los años, si quieres llevar un apurado perfecto y más duradero, las cuchillas es la mejor opción aunque, como hemos dicho, hay máquinas eléctricas de gama media-alta que se aproximan mucho.
  • Las maquinillas de afeitar tienen son más fáciles de usar y su mantenimiento es prácticamente nulo, limitándose a desechar la maquinilla entera o reemplazar las cuchillas dependiendo del modelo que estemos usando.
  • El coste inicial de un set de afeitado tradicional es más económico en un primer momento que el de un set de afeitado eléctrico.
  • La portabilidad también es mejor, ya que ocupa menos espacio.
  • No dependes de la electricidad ni de tener que estar pendiente de la carga de batería

Contras

  • El afeitado con cuchilla siempre requiere de una preparación “humeda” previa de la piel, mediante uso de cremas, geles o lociones de afeitar.
  • Es más fácil que se produzcan irritaciones y pequeños cortes durante el afeitado.
  • El proceso de afeitado manual consume más tiempo ya que es más delicado.
  • El material necesario como la maquinilla, cuchillas y resto de productos necesarios, tiene que ser reemplazado con mayor frecuencia por lo que el coste final, a lo largo de los años, puede ser mayor.

Afeitado Máquina Eléctrica

Obviamente aquí nos referimos al uso de una máquina eléctrica para el afeitado y también hay varios sistemas (láminas y rotatorio) y posibles variaciones como afeitado húmedo o seco.

Pros

  • El tiempo necesario para el afeitado es bastante menor. Tienen una mayor superficie de corte y no es necesario ir con tanto cuidado por el miedo a los cortes. Por otro lado, el uso de lociones es opcional, por lo que podemos ahorrar tiempo cuando lo necesitemos si no las usamos.
  • La probabilidad de cortes y pequeñas heridas es mucho menor.
  • El coste a lo largo del tiempo puede ser menor.
  • Cuando están cargadas, pueden ser usadas en cualquier parte de forma rápida, sin necesidad de agua ni de productos adicionales.
  • Tienen la posibilidad de usarse para recortar bigote, barba y patillas.

Contras

  • El apurado es un poco menor y menos duradero, por lo que hay que afeitarse con mayor frecuencia. Aunque las maquinas de gama media-alta ofrecen muy buenos acabados.
  • Requieren una limpieza y mantenimiento mayor, para tenerlas siempre en perfecto estado. Conviene cuidarlas a diario, ya que es un producto caro y una posible reparación podría ser más costosa que reemplazar la maquina por una nueva.
  • El ruido que producen al estar en funcionamiento puede ser molesto en algunos modelos.
  • Hay que estar pendiente de la carga de la batería, para evitar quedarnos a medias en un afeitado, o no tener carga en el momento justo de querer afeitarnos.

 

Conclusión

Como dijimos al inicio, realmente no podemos afirmar que un método es mejor que otro. Como veis, los dos tienen ventajas e inconvenientes que pueden ser importantes o no, según cada tipo de persona. De hecho, son muchísimos los usuarios que utilizan ambos sistemas, dependiendo del apurado que necesiten o del tiempo del que dispongan.

Uno de los temas que si se cuestiona siempre a la hora de cambiarse de un sistema a otro es el coste del mismo.

Según algunos estudios, el coste medio de una persona que se afeita frecuentemente con el sistema tradicional podría estar en torno a los 100 euros anuales.

Teniendo en cuenta que una máquina eléctrica de gama media puede tener un precio entre 100-200 euros, se podría pensar que, económicamente sería rentable el afeitado eléctrico a partir del segundo año. Pero no olvidemos que las máquinas eléctricas, aunque con menos frecuencia, también necesitan recambios para sus partes móviles y que éstos, son más caros. El recambio de un cabezal de una máquina de gama media puede rondar los 50€ según el modelo por lo que podríamos decir que el coste de una máquina eléctrica frente a una tradicional sería amortizado a partir del tercer año, aunque esto puede variar dependiendo de muchos factores. Pero si parece claro que, a la larga, el ahorro sí que existe.

Esperamos que esta guía os ayude a decidir para los que estáis dudando si cambiar de un método a otro y, si queréis compartir vuestra experiencia o datos adicionales, estaremos encantados de escucharos en los comentarios.